Testimonianze Sve 2017-El Sve – Itziar (Spagna) (SPA/ENG)


MI VIAJE SVE


 

¿QUÉ ES EL SVE? ¿POR QUÉ PUEDE SER PARA MÍ?

 

 

“La idea de plantearme un Sve comienza un año atrás… Hacía tiempo que había terminado la universidad y trabajaba para poder completar mis estudios. Como vivo en una ciudad grande, tenía la sensación de haber terminado poniendo un piloto automático en todo lo que hacía. Me llegaba a comparar con otra gente de mi edad, y solo veía ideales inalcanzables: trabajo, dinero, casa, coche, pareja, compromisos y responsabilidades… En ellos se presuponía lo que deberían hacer para ser felices, pero aun haciéndolo no lo conseguían. Y yo si cabe estaba aún más lejos de lo que se suponía como estabilidad e ideal de vida. Mi trabajo no se parecía a lo que yo buscaba para desarrollarme profesional ni personalmente. Y mis estudios continuaban, pero no me permitían practicar todo lo que había estudiado.

Por suerte encontré una ONG cerca que me permitió plantearme la idea de ayudar a los demás a la misma vez que yo aprendía de lo ayudado. La idea que me propusieron me encantó, recibí más de lo que dí, aunque suene a tópico. La experiencia me llevó a querer indagar más acerca de voluntariados, relacionados con el ámbito socioeducativo, y así es como encontré el SVE, buscando por internet. No voy a decir que fuese algo fácil de encontrar, porque en mi caso no lo fue, mucha información y no toda concreta. Encontré el programa ERASMUS +, estancias europeas, que iban del mes hasta el año para jóvenes de 18 a 30 años, y los requisitos eran un curriculum Europass, una carta de motivación y elegir los proyectos que más se adecuasen a mis preferencias.

Todo lo que había encontrado hasta el momento tenía demasiados obstáculos, como costos económicos, años de experiencia, un rango de edad muy determinado, y a este programa, de primeras solo le veía ventajas: cumplía el requisito edad, tenía experiencia aunque no fuese requisito, había programas socioeducativos, podía practicar dos idiomas que me interesaban, viajar, conocer un país que me encantaba, abrir mis relaciones sociales fuera del ámbito de mi país, podía adquirir competencias personales y también en un ámbito profesional.

Además, me suponía salir de un contexto de presión y supuestos ideales de vida que en ese momento me asfixiaba. Las cosas a las que tenía que renunciar las valoraría más adelante…”

¿CÓMO LLEGUÉ A PROGETTO CITTÀ?

“Tras echar bastantes horas delante de un ordenador buscando diferentes proyectos y organizaciones españolas que hiciesen convenios con otras NGO en el ámbito Erasmus +, envié solicitudes a diferentes proyectos. Y mientras en la mayoría recibí negativas o ignorancia, la ONG PANDORA se puso en contacto conmigo para realizarme una entrevista personal, vía Skype para conocer mi candidatura en profundidad. Tras algún tiempo de espera me confirmaron que habían aceptado mi candidatura en PROGETTO CITTÀ.

Ofrecían diferentes servicios socioeducativos en una ciudad del norte de Italia, lo que me permitía rotar por ellos y obtener puntos de vista diversos, siempre en el ámbito que me interesaba, acorde con mis estudios y obteniendo la experiencia práctica que me faltaba. Su propuesta incluía compartir piso, que ellos mismos proporcionaban con otras 5 personas de resto de Europa. Es importante decir que, en un principio lees la información del proyecto de modo superficial, echas el cv, te realizan la entrevista, firmas un contrato en el que se detallan las condiciones económicas, recibes una formación general del proyecto Erasmus + antes de partir, y una vez llegas observas las condiciones reales y específicas.”

LLEGADA A SAVONA…

“explicar a tus conocidos que vas a realizar un proyecto como este, en mi caso, fue de todo menos fácil. Sales de tu zona de confort, a otro país, a lo que ellos llaman “ trabajar gratis”, dejas el trabajo que te reporta estabilidad (aunque ya os digo que solo económica, soy de quienes piensan que si no te gusta lo que haces, poco más puede aportarte), te apartas de tus amigos y familiares para estar sola o con gente que no conoces de nada, te enfrentas a lo incierto y al menos en mi caso, lo que a ellos, en su mayoría, les parecía como inestabilidad y caos. Y a mí, que los retos siempre han llamado mi atención no me parecía ningún problema, romper con todos estos esquemas. Es cierto que, en un inicio, nuestras expectativas siempre tienden a ser mucho más positivas, sobre todo cuando el contexto que nos rodea nos estresa y nos mantiene atrapados en un espacio vital que no sentimos como nuestro. Pero es un punto en el que creo que mucha gente de mi generación, al menos de lo que yo he conocido, se han visto atrapados. Y no voy a engañaros, el SVE no es la solución a todos vuestros males, ni a la crisis de nuestra generación, ni os asegura un trabajo en el ámbito laboral que pretendíais. Lo que ofrece es algo más abstracto, es la capacidad de conocer culturas, mundos, puntos de vista distintos, hacer cosas que estando en tu casa sentado lamentándote nunca hubieras hecho. Entender que la mayoría de las fronteras no son físicas, son mentales, y se dan solo por falta de experiencias vitales y conocimiento.

Esta reflexión de los puntos de vista, me sirve para introducir la siguiente etapa, y los siguientes protagonistas de esta historia, mis compañeros de aventura en Savona. Y digo aventura, porque así lo he vivido. Nunca antes había compartido piso con alguien que no fuese mi familia, y realmente ha sido una de las cosas que más me ha enseñado, pero con las que más he sufrido también.

La única información que tenía de mis compañeros era su país de procedencia, y como mucho su Facebook, pero permitirme pensar que como en las redes sociales siempre intentamos vender nuestra cara más amable, no me fíe mucho de ellas ni de la información que ahí colgamos. Así que aventura a lo desconocido…

Me siento muy afortunada porque en el proyecto se incluía a otra chica española, y nos pudimos comunicar antes de nuestra llegada, lo que relajo un poco la ansiedad ante lo desconocido. Quedamos a mitad de camino, y al menos tuvimos tiempo de conocernos algo antes de compartir habitación y vida durante meses.

Tuvimos una semana de período de adaptación en lo que empezaron a llegar nuestros compañeros, y para conocer la ciudad.

Los primeros días no fueron difíciles, fuimos preparando la llegada de los nuevos compañeros y haciéndonos una idea de cuál sería nuestra nueva vida durante los próximos meses. Si que es cierto que yo venía de una rutina demasiado marcada, y el no tener una concreta me perdía bastante.

Todo surgía como miles de actividades diferentes a las que hacer frente, en un idioma que no conoces, aunque todo te suene mucho puesto que español- italiano se parecen.

La llegada de nuestros compañeros fue poco a poco (menos mal), y para mí que nunca había hablado inglés en un contexto que no fuese académico, con personas que fuesen de mi país, la idea de no poder comunicarme me daba bastante miedito. Por suerte repito, mi compañera y yo nos ayudábamos en español a comunicarnos como los demás, y al haber llegado antes, nos convertimos en “guías “del resto.”

NUESTRAS ACTIVIDADES EN EL SVE…

“Las primeras semanas fueron de adaptación a los compañeros, al nuevo trabajo, todo era un nuevo ambiente. Para mí, era una sensación entre la emoción y el sentirse exhausto del bombardeo de estimulación. Me levantaba y saludaba en 3 idiomas diferentes, y en dos meses ya comenzábamos a estar cansados. En el trabajo, íbamos a lecciones de italiano, unas dos horas, después al trabajo, en mi caso en una Post-scuola, y después llegabas a casa sin saber que idioma hablabas, y teniendo que enfrentarte a las costumbres de cada uno. Era agotador, no lo voy a negar, no echaba de menos mi casa, porque sinceramente no me daba tiempo. Eran meetings, lecciones de italiano, lecciones de inglés impartidas por nosotros, radio, charlas en institutos con jóvenes de la región, ludotecas… Servicios muy diversos por suerte. En cuanto a mi trabajo principal se desarrollaba en una escuela primaria, contaba con una tutora, y entre las dos proponíamos las actividades a desarrollar en esas tres horas. Normalmente los niños finalizaban las tareas para casa que les habían mandado en el colegio, a lo que les ayudábamos entre las dos en función de la demanda. Y al finalizar realizábamos actividades de tiempo libre con ellos, si era posible en el patio exterior. No contábamos demasiado tiempo para realizar grandes dinámicas, por lo que eran pequeñas actividades, manualidades o juego libre.

Mi experiencia se basaba en el ámbito académico pero lo de actividades lúdicas ya era diferente, algo que tuve que aprender. Pero el simple hecho de observar me daba más información que leer un libro de pedagogía, algo a lo que ya había tenido oportunidad de acceder. Se me daba la oportunidad de tomar yo la iniciativa en las actividades, algo a lo que no estaba acostumbrada, porque anteriormente, me tenía que regir a una serie de normas o demandas de un superior y este no era el caso. Así que me encontraba en una adaptación continua y diaria, porque estaba acostumbrada a dar clases en diferentes materias y niveles, pero darlas en italiano para mi si que fue otro nivel.

Otro de los trabajos desarrollados fue en un Nido, lo que en España se denomina como guardería. No voy a esconder que personalmente, “los bebés no se me habían dado bien”, nada más allá de mi propia ignorancia. No había tenido la oportunidad de trabajar con este colectivo antes, de hecho, ni si quiera en mi círculo social había bebés. Así que, entre el pánico y el asombro, empecé a desarrollar mi actividad. Mi sentimiento era de estarme enfrentando a pequeñas personitas que no sabían hablar el idioma para comunicarse (prácticamente como yo) que dependían de mi en cierto modo, y a las que se suponía que yo debía aportar algo, que aún no sabía muy bien qué era. Y vuelta a la ignorancia… el feedback fue mutuo, tenía muchas más cosas que enseñar de las que pensaba, y la comunicación por suerte no solo es lingüística. Aprendí formas nuevas de enseñar y de aprender. Así que nuevas barreras derribadas. Al fin y al cabo, de eso se tratan todas nuestras experiencias vitales, y si puede ser creciendo, conociendo a los demás y a nosotros mismos, lo podemos llamar SVE o como queramos. Pero la finalidad de todo esto es contar mi experiencia de la forma más “resumida” posible e invitaros a ser curiosos en este y cualquier otro proyecto que estéis dispuestos a emprender, pero el SVE es una buena forma de empezar. 😊”

 


 


MY EVS TRIP


 

WHAT IS EVS? WHY CAN IT BE FOR ME?

 

 

“The idea of ​​planning a Sve began a year ago … I had finished college and I was working to complete my studies, and as I live in a big city, I had the feeling of having finished putting an autopilot in everything I did. I came to compare with other people of my age, and only saw unattainable ideals: work, money, home, car, couple, commitments and responsibilities … They assumed what they should do to be happy, but even doing it they did not get it. And if I could, I was even further away from what was supposed to be stability and ideal of life.My work did not look like what I was looking for to develop professionally or personally.And my studies continued, but they did not allow me to practice everything I had studied.

Luckily I found an NGO nearby that allowed me to think about helping others at the same time that I learned what was helped. The idea that they proposed to me I loved, I received more than what I gave, although it sounds like a topic. The experience led me to want to inquire more about volunteering, related to the socio-educational field, and this is how I found the EVS, searching the internet. I am not going to say that it was something easy to find, because in my case it was not, a lot of information and not all concrete. I found the ERASMUS + program, European stays, which went from month to year for young people from 18 to 30 years old, and the requirements were a Europass curriculum, a letter of motivation and choosing the projects that best suited my preferences.

Everything I had found so far had too many obstacles, such as economic costs, years of experience, a very specific age range, and this program, at first I only saw advantages: I met the age requirement, I had experience although it was not a requirement, There were socio-educational programs, I could practice two languages ​​that interested me, travel, get to know a country that I loved, open my social relationships outside of my country, I could acquire personal skills and also in a professional field.

In addition, I supposed to leave a context of pressure and supposed ideals of life that at that moment suffocated me. The things I had to give up I would value later … “

HOW DID I GET TO PROGETTO CITTÀ?

“After spending a lot of hours in front of a computer looking for different projects and Spanish organizations that made agreements with other NGOs in the Erasmus + area, I sent requests to different projects, and while in the majority I received negative or ignorance, the NGO PANDORA got in touch with me for a personal interview, via Skype to know my candidacy in depth After some time of waiting they confirmed that they had accepted my candidacy in PROGETTO CITTÀ.

They offered different socioeducational services in a city in northern Italy, which allowed me to rotate through them and obtain different points of view, always in the area that interested me, according to my studies and obtaining the practical experience that I lacked. Their proposal included sharing a flat, which they themselves provided with 5 other people from the rest of Europe. It is important to say that, at the beginning, you read the project information in a superficial way, you write the CV, you are interviewed, you sign a contract that details the economic conditions, you receive a general training of the Erasmus + project before leaving, and once you arrive you observe the real and specific conditions. “

ARRIVAL IN SAVONA …

“Explain to your acquaintances that you are going to carry out a project like this, in my case, it was anything but easy.” You leave your comfort zone, to another country, to what they call “work for free”, you leave the work that you reports stability (although I tell you that only economic, I am of those who think that if you do not like what you do, little else can bring you), you leave your friends and family to be alone or with people who do not know anything, you you face the uncertain and at least in my case, what to them, for the most part, seemed to them as instability and chaos, and to me, that the challenges have always caught my attention, it did not seem to me any problem, to break with all these schemes It is true that, at the beginning, our expectations always tend to be much more positive, especially when the context around us stresses us and keeps us trapped in a vital space that we do not feel like ours, but it is a point where I think a lot of people of my generation, at least And what I have known, they have been trapped. And I’m not going to deceive you, EVS is not the solution to all your problems, nor to the crisis of our generation, nor does it guarantee you a job in the workplace you intended. What it offers is something more abstract, it is the ability to know cultures, worlds, different points of view, to do things that being in your house sitting lamenting you would never have done. Understand that most borders are not physical, they are mental, and they occur only for lack of life experiences and knowledge.

This reflection of the points of view, helps me to introduce the next stage, and the next protagonists of this story, my companions of adventure in Savona. And I say adventure, because that’s how I’ve lived it. I had never shared a flat with someone other than my family before, and it has really been one of the things that has taught me the most, but with which I have suffered the most.

The only information I had from my colleagues was their country of origin, and at most their Facebook, but allow me to think that as in social networks we always try to sell our kindest face, I do not trust much of them or the information that hangs there . So venture into the unknown …

I feel very fortunate because the project included another Spanish girl, and we were able to communicate before our arrival, which relaxed a little the anxiety about the unknown. We were halfway there, and at least we had time to get to know each other before sharing room and life for months.

We had a week of adjustment period in what our colleagues began to arrive, and to know the city.

The first days were not difficult, we were preparing the arrival of the new colleagues and making us an idea of ​​what our new life would be during the next months. If it is true that I came from a too marked routine, and not having a specific one, I lost a lot.

Everything came up like thousands of different activities to deal with, in a language that you do not know, although everything sounds a lot to you since Spanish-Italian is similar.

The arrival of our colleagues was little by little (thank goodness), and for me who had never spoken English in a context that was not academic, with people who were from my country, the idea of ​​not being able to communicate gave me a little bit of luck. Luckily I repeat, my partner and I helped each other in Spanish to communicate like the others, and having arrived before, we became “guides” for the rest. “

OUR ACTIVITIES IN THE EVS …

“The first weeks were of adaptation to the classmates, to the new job, everything was a new environment, for me, it was a feeling between emotion and feeling exhausted from the bombing of stimulation, I got up and greeted in 3 different languages, and in We were already tired for two months at work, we went to Italian lessons, about two hours, then to work, in my case in a post-scuola, and then you came home without knowing what language you were speaking, and having to face It was exhausting, I’m not going to deny it, I did not miss my house, because I honestly did not have time for meetings, Italian lessons, English lessons taught by us, radio, talks in institutes with young people from the region, toy libraries … Very diverse services, fortunately, as far as my main work was carried out in a primary school, I had a tutor, and between the two of us we proposed the activities to be developed in those three Normally the children finished the homework that they had sent them in school, to which we helped them between the two depending on the demand. And at the end we did leisure activities with them, if possible in the outdoor patio. We did not have too much time to perform great dynamics, so they were small activities, crafts or free play.

My experience was based on the academic field but the activities of play were already different, something I had to learn. But simply observing gave me more information than reading a pedagogy book, something I had already had the opportunity to access. I was given the opportunity to take the initiative in the activities, something to which I was not accustomed, because previously, I had to abide by a series of rules or demands of a superior and this was not the case. So I was in a continuous and daily adaptation, because I was used to teaching in different subjects and levels, but to give them in Italian for me if that was another level.

Another of the works developed was in a Nest, which in Spain is called as a nursery. I will not hide that personally, “the babies had not given me good”, nothing beyond my own ignorance. I had not had the opportunity to work with this group before, in fact, not even in my social circle there were babies. So, between panic and amazement, I started to develop my activity. My feeling was to be facing little people who did not know how to speak the language to communicate (practically like me) who depended on me in a certain way, and to whom I was supposed to contribute something, who still did not know very well what it was. And back to ignorance … the feedback was mutual, I had many more things to teach than I thought, and fortunately communication is not only linguistic. I learned new ways of teaching and learning. So new barriers brought down. After all, that is what all our life experiences are about, and if it can be growing, getting to know others and ourselves, we can call it EVS or whatever we want. But the purpose of all this is to tell my experience in the most “summarized” way possible and invite you to be curious in this and any other project that you are willing to undertake, but EVS is a good way to start. 😊 “


 

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